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07-05-2020

Aretha Franklin, indispensable


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Si algún seguidor de “La Reina del Soul” aún no había escuchado esto, se estaba perdiendo algo muy grande. Aquí tenemos la obra de sus 6 primeros años de trayectoria artística antes de fichar por Columbia. En estas numerosas canciones tenemos mucho buen góspel, con el que se crío e inició. Pero también tenemos ya muchos de sus primeros singles que ya hacían presagiar lo que iba a llegar. El título lo deja bien claro y es muy cierto, “The Indispensable – Intégrale 1956-1962” (Frémeaux & Associés / Karonte).

 


Te puedes imaginar la buena presentación y los textos interiores sobre todo si conoces ya las espectaculares ediciones del sello francés Frémeaux & Associés. Se autodenominan con total justicia como “Los Editores de Referencia del Patrimonio Musical y de la Librería Sonora”. Cuentan con la buena distribución aquí de Karonte y si te pasas porwww.fremeaux.com fliparás con la cantidad y calidad de material clásico que tienen abarcando rock’n’roll, soul, blues, jazz, góspel, country, clásica contemporánea o world music. Tienen recientes otros trabajos más completos aún e igual de recomendables. Es el caso del cofre de 4 compactos de Ray Charles, “Live In Antibes, 1961” o de las cajas triples de un pionero del swing y las big bands como Fletcher Henderson o del genio francés Alain Goraguer. A esto puedes sumar, entre sus perlas más recientes, a Mahalia Jackson, Gene Vincent, Stan Getz, Thelonious Monk, Manu Dibango, The Oscar Peterson Trio, Claude Bolling y abundante y exquisita world music.

 

Pero regresando al torrente de voz y de pasión de Aretha Franklin volver a destacar que, aunque para muchos, entre los que me cuento, es la más grande cantante de soul; comenzó con muchos resplandecientes temas de puro góspel. Por supuesto que tampoco dejó de lado nunca su devoción por el más emocional blues o por el jazz. El extenso y doble compacto tiene una exquisita presentación y un buen libreto, habituales, como ya hemos dicho. En este caso 12 páginas con extensos textos del experto Bruno Blums, además de los completos créditos y unas cuantas buenas fotografías de la época.

Cada compacto tiene variadas partes con definitorios títulos. Ten en cuenta que estamos hablando de casi 2 horas y media y un total de 47 canciones. El primero comienza con “Songs Of Faith”. Ya te puedes imaginar que está repleto de emocionantes y espirituales temas góspel. El primero de ellos es el emotivo ‘There Is A Mountain Filled With Blood’. Tenemos también las dos partes de la arrebatadora ‘Take My Hand Precious Lord’. Más sangre en el título de la triste ‘While The Blood Runs Warm’ y más emoción en ‘The Day Is Past And Gone’. Tenemos luego temas ya más conocidos como los comprendidos en “Arehta With The Ray Bryant Combo”. Es el caso de una impresionante ‘Today I Sing The Blues’, la maravilla melodiosa ‘Over The Rainbow’, ‘(Blue) By Myself’, la triste ‘Who Needs You?’ o una brutal ‘Are You Sure’. En todas ellas su voz resplandece por encima del gran conjunto instrumental. Este primer compacto tiene un fantástico cierre con ‘Maybe I’m A Fool’. Bueno, aún se añade un apartado titulado “B-Sides” con las destacadas caras B de singles como la merecidamente popular ‘Operation Heartbreak’ o una hermosa ‘Trouble In Mind’.

El segundo compacto comienza con “The Electrifying Aretha Franklin”. Tenemos varias perlas aquí ya con su característico, espectacular y emocional soul. Las dos primeras son ya una buenas ‘You Made Me Love You’ y ‘I Told You So’. Luego tenemos algunos de sus primeros singles que ya gozaron de bastante éxito. Es el caso de la vivificante ‘Rock-A-Bye Your Baby With A Dixie Melody’, ‘Just For You’ o ‘That Lucky Old Sun’. La segunda parte de este compacto se titular “The Tender, The Moving, The Swinging Aretha Franklin” y trae una docena de joyas que comienzan con una sublime ‘Don’t Cry Baby’. Pronto brilla también la reivindicativa ‘I Apologize’. También tenemos sus excepcionales interpretaciones del ‘Try A Little Tenderness’ de Otis Redding o del ‘I’m Sitting On Top Of The World’ que bordó también Ray Charles. El final es realmente emotivo con ‘Lover Come Back To Me’, pero no hay que desdeñar, en absoluto, algunas perlas más escondidas como ‘Just For A Thrill’, ‘I’m Wandering’ o un ‘How Deep Is The Ocean’ que se ha convertido en mi mayor descubrimiento de entre las que no conocía de Aretha. No extraña que este artefacto haya recibido presitigiosos premios en Francia. ¡Indispensable y obligatorio si quieres completar el retrato artístico de “La Reina del Soul”, sí!

Autor: Txema Mañeru

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